Fundación Pro-Defensa del Derecho a la Educación

julio 18, 2011

ARGENTINA: EL BOCHORNO DE LAS CARPETAS MÉDICAS DOCENTES

NOS ENVIAN DESDE ARGENTINA AL CORREO: denuncias.educativas@gmail.com

Irresponsabilidad, imprevisión, incoherencia, arbitrariedad son algunos de los términos con los que se podría rotular las acciones llevadas a cabo por el Ministerio de Educación en las últimas semanas. “No reuniría las condiciones psicofísicas para el puesto de trabajo propuesto”, así decía parte de la nota que recibían una decena de docentes en el departamento Castellanos (un centenar en la provincia) la mañana del 2 de junio pasado. Al mismo tiempo que, en la sede del Nodo, sus propios compañeros obtenían de mano de la Ministra de Educación una netbook de regalo. Quizás desde el gobierno pensaron que realizar las dos acciones al mismo tiempo impediría que el tema de las carpetas médicas salga a la luz o que tenga la difusión que finalmente tuvo. Cada nombre de estos docentes cesanteados en sus cargos fue pronunciado por la presentadora del acto antes de la entrega de netbooks llamándolos aparte para una reunión con la Directora provincial de Nivel Primario. Previamente a algunos asistentes al acto se les aseguraba que no eran titulares cuando se acreditaban con su recibo de sueldo en el lugar y a los que tuvieron menos suerte se les cerró la puerta directamente en la cara. La orden fue clara: “al hospital”. Allí los esperaba una comitiva ministerial encabezada por un exsindicalista de AMSAFE hoy devenido en funcionario público: Leonardo Panozzo, Director Provincial de Bienestar Docente. Con un discurso bien preparado pero sin ningún tipo de argumentación sólida, quienes estaban presentes comenzaron a informar a los docentes sobre la decisión que tomaría la cartera educativa. “Están mal de la cabeza y no pueden dar más clases”, fue el mensaje sin eufemismo que empezaron a percibir en el ambiente los docentes; luego que un psiquiatra sin sello, por ende sin nombre ni matrícula, les decía que debían tomarse licencia por no haber aprobado el exámen psicológico. Eso sí, no debían hacerse problemas porque el Estado los iba a acompañar. Ahí el llanto, la desesperación, la indignación, la decepción y el desconcierto de un grupo de trabajadores que en su mayoría ya llevaban más de cinco años en la docencia, con un certificado de aptitud absoluta que había sido otorgado por el mismo gobierno tiempo atrás y sin tener en su haber días de licencias pedidos por enfermedades de ningún tipo. Mientras tanto, en el otro salón (el del Nodo) los discursos de inclusión tecnológica resonaban, los loores a los cuatro años de gestión en educación no paraban y los flashes oficiales registraban a cada docente que recibía su netbook; no sea que se les escapase alguno y después no pudieran mostrarlo. Finalmente, ese mismo día después del acto llegó la explicación: un frío parte de prensa que intentaba explicar el atropello que en ese mismo momento vivían varios trabajadores.”El área de Salud Laboral informa a las autoridades educativas que algunos de los agentes examinados (en un porcentaje habitual para estos casos) evidencia indicadores que hacen no recomendable su desempeño en las tareas para las cuales concursaran oportunamente”. A lo que se agregó la palabra de la Ministra de Educación ante la consulta de un periodista: “Algunos docentes no se encuentran en condiciones para estar desempeñando la tarea para la cual concursaron”. En ese preciso instante el psiquiatra olvidadizo (sin sello) intentaba dar una explicación en el hospital sin un sólo estudio en la mano, sin ningún tipo de resultado médico y sin poder esbozar ningún tipo de patología; hasta el día de hoy los docentes todavía no saben de qué supuestamente están enfermos. Eso no importaba, lo verdaderamente significativo era que los educadores ya no podían volver a sus aulas; pero tal desconcierto imperaba que ni siquiera los mismos representantes ministeriales sabían qué artículo de licencia otorgar ante la consulta urgente de los directivos que debían buscar reemplazantes improvisadamente. Aquí otra incoherencia más, ¿cómo saben desde el Ministerio de Educación si esos reemplazantes contratados están aptos sino pasaron el mismo examen psicológico que los docentes cesanteados? ¿Cómo explican que algunos reemplazantes que hoy dan clases en las escuelas ni siquiera tienen el título habilitante ya que son estudiantes no graduados? Si el Ministerio está tan preocupado por quien está frente a un aula, ¿por qué entonces permite que no docentes sin título y por ende sin carpeta médica ocupen lugares de aquellos que fueron considerados “inaptos”? ¿Por qué alguien que no está recibido, que no se sabe si va a terminar su carrera y que no tiene ningún tipo de estudio médico es considerado apto; mientras que alguien con título, con estudios aprobados por este mismo gobierno y sin ningún tipo de enfermedad demostrable no esta en condiciones de ejercer la misma tarea? Evidentemente no midieron las consecuencias y actuaron con total irresponsabilidad sin comprender los perjuicios psicológicos y sociales que ahora sí causaron. Fueron arbitrarios y tomaron medidas bajo el designio del azar o del verticalismo de vaya a saber quién. Fueron incoherentes, no respetando el apto médico que ellos mismos habían dado hace un par de años atrás. Fueron improvisados, ya que vuelven constantemente sobre sus mismos pasos cambiando medidas y discursos sin tener en claro lo que pretenden. Lo cierto es que hoy las explicaciones poco sirven y las palabras no alcanzan. De nada vale que la ministra deslinde culpas al ministerio de Salud cuando se trata del mismo gobierno y del mismo gabinete. ¿No deberían haber dialogado la cartera de salud y la de educación, previo a aplicar este test, para acordar criterios y no salir ahora a decir que se “trataron de enfoques diferentes”? En el medio quedaron los docentes, víctimas de la inoperancia de un Ministerio que los rotuló, los señaló, los discriminó y ahora intenta lavarse las manos; incluso prometiendo una atención psicológica que nunca llegó. Hay docentes que esperan volver a sus trabajos cuanto antes, que esperan que se les devuelva la dignidad aún cuando tengan que ir a buscarla a un tribunal de justicia, docentes que quieren volver a sentir la mirada confiada de sus alumnos, de los padres, de sus compañeros. Confianza que el Estado intentó arrebatarles con la excusa de ser innovadores, dignidad que el gobierno pretendió poner en tela de juicio con el pretexto de ser radicales en su gestión y no se dieron cuenta que del otro lado no había números sino docentes, sino personas.

escrito por Julio Armando

TODO ESTO ES UNA FORMA DE CREAR CARGOS POLÍTICOS SIN IMPORTARLES A QUIEN HACEN DAÑO.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post.

Deja un comentario : http://prodefensadelaeducaciontk.blogspot.com

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: