En julio pasado, la Gobernación del estado empezó a ejecutar, a través de Covinea, la rehabilitación de la escuelita de un sector rural guanteño. Según la coordinadora del plantel, Judith Centeno, los trabajos fueron paralizados, mientras los alumnos carecen de sede
GUANTA.- Desde que inició el año escolar, los alumnos del sector El Chaparro de Guanta reciben clases en casas particulares, pues su sede fue sometida a remodelaciones por parte de la Corporación de Vialidad e infraestructura de Anzoátegui (Covinea).
Al principio hubo emoción entre los consejos comunales, padres y representantes y docentes, por las mejoras que se acometerían en el plantel. Las instalaciones se inundaban y ya les hacía falta un cariñito.
Pero, la alegría duró poco. La comunidad comenzó a preocuparse porque la obra iba “a paso de morrocoy”. Incluso, el caso se discutió en el seno de la Cámara Municipal guanteña, así como la necesidad de conseguir un terreno para construir una sede.
Ahora, reina la incertidumbre, pues hace más de dos semanas la rehabilitación del recinto fue suspendida.“A media máquina”
A juicio de la representante Marvelis Mata, la situación con la escuela de El Chaparro resulta insostenible.
“Actualmente los niños de primero y segundo grado ven clases de 7:00 a 9:30 am, y a partir de esa hora hasta las 12 del día lo hacen los de cuarto y quinto grado. Eso no es posible”.
Los que “menos sufren” son los estudiantes de quinto y sexto grado porque cumplen actividades en un local aparte y su turno es completo. Igual pasa como los niños de primero, segundo y tercer nivel de educación inicial.
La coordinadora de colegio, Judith Centeno, informó que en julio pasado se inició el reacondicionamiento, que incluía mejoramiento de los baños, construcción de otros dos salones y una plaza de recreaciones.
Supuestamente, las obras estarían listas para la primera semana de noviembre y luego se pospuso la entrega para diciembre, “pero al paso que van terminarán en 2009 porque allí no hay nadie trabajando”.
Centeno sostuvo que no han tenido tiempo de ir a Covinea a buscar una respuesta sobre las razones de tanta tardanza. El personal docente está ocupado porque, en la tarde, recibe un taller de capacitación.
“Pedimos que culminen las labores cuanto antes. Se están dando clases a media máquina y estamos hablando de 149 niños de educación básica y 63 alumnos del liceo. La verdad, no se justifica que los de bachillerato vean clases en cinco lugares distintos”.
El presidente del Concejo Municipal, Leonardo Rondón, también manifestó preocupación por las condiciones en que, actualmente, se imparte educación a los muchachos de El Chaparro.
Rondón exigió a los entes responsables culminar cuanto antes los trabajos en el centro de enseñanza. Acotó que desconocía si están o no paralizados.
Sin respuesta
Para que se pronunciara sobre el caso, El Tiempo intentó, sin éxito, de establecer contacto vía telefónica con el presidente de Covinea, Isidro Acosta. Varias veces lo llamamos, pero el funcionario no contestó el celular y la casilla de mensajes no estaba disponible.
Por un liceo
El pasado 12 de octubre, los consejos comunales de El Chaparro “tomaron” una casa habitada por el señor Luis López, para dar clases a los alumnos del bachillerato. Los consejeros argumentaron que ocuparon la residencia porque el propietario original murió sin dejar herederos y López sería un invasor. La dirección de Sindicatura investiga el caso, mientras Luis López vino a esta redacción para denunciar que fue sacado de su casa de manera ilegal. “El dueño me dejó la propiedad. Llevaré el caso a los tribunales”.
Tomado de “El Tiempo” – Puerto La Cruz 09/11/2007